Cuidado del cesped.

Con la entrada de cada estación del año, tu jardín requiere unos cuidados específicos.
Esta es la sección en la que puedes informarte sobre las tareas idóneas para mantener el césped en perfectas condiciones durante todo el año. Aquí te contamos qué le toca a tu césped cada mes.

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Puesta a punto del césped
Al final del invierno, cuando empieza a disiparse el frío y la humedad, tienes que preparar el césped para la primavera. Para ello:

Límpialo de malas hierbas y del musgo que se haya formado.
Si hay zonas muy mojadas mejora el drenaje pinchando el suelo con una horquilla.
Esparce abono orgánico sobre la tierra y alisa la superficie.

Es conveniente dar el primer corte en Marzo o Abril, con el cortacésped en la posición más alta y, después baja la altura progresivamente en los siguientes cortes. Así tu césped no sufrirá tanto un corte brusco de golpe y, al realizarlo de forma gradual, crecerá con más vigor. En Septiembre puedes darle el último corte. No cortes el césped si ha llovido y está húmedo porque te costará mucho recogerlo.

Entre los meses de Mayo y Junio, al ser la época de mayor crecimiento del césped, la frecuencia de corte debe ser una vez por semana.

Escarificado del césped
Al crecer, el césped y las raíces se entrelazan impidiendo que penetren el aire y los nutrientes. Por eso, para airear y sanear tu césped, es necesario que lleves a cabo la tarea de escarificar.

Cuando termine la primavera puedes aumentar la frecuencia de siega, hasta dos veces por semana. Si observas que el césped está descolorido, aplica fertilizante. Recorta los márgenes cuando notes que han crecido demasiado y, para controlar las malas hierbas, utiliza herbicida de hoja ancha que respete el césped.

Cuando empiece a hacer mucho calor y el verano haya entrado del todo, siega regularmente para conservar una altura adecuada del césped. Procura que no sobrepase los 3,5 cm. ni sea más bajo de 0,8 cm (si es ornamental entre 1,25 cm. y 2,25 cm.)

Riégalo frecuentemente y, para que el agua penetre más fácilmente, airea previamente el suelo con un escarificador. Es recomendable airear el terreno con un escarificador en las zonas que se encharcan, ya que el césped se decolora y pierde vigor más rápidamente, también en las zonas habituales de paso.

Si vives en una zona con un clima caluroso o muy caluroso, conviene que riegues el césped diariamente durante unos 30 minutos como máximo que puedes repartir entre la primera hora de la mañana y la última de la tarde. En zonas húmedas y con temperaturas moderadas, no será necesaria tanta cantidad de riego, bastará con 6-7 minutos al día en caso de que no suela llover.

Cuando termine el verano, puedes espaciar las siegas y el riego. También puedes ir aumentando gradualmente la altura de corte en medio centímetro o un centímetro.

Resiembra las zonas que hayan quedado desnudas o siembra césped de nuevo.

2018-05-14T07:05:18+00:00mayo 8th, 2018|

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